¡Bienvenidos sean todos ustedes!, dijo mientras todos se acercaban a la par; la señorita Andrea esa noche daba una muy importante conferencia, cuyo tema se desconocia y, según ella, sería de una importancia trascendental para la ciencia.Quisiera aclarar que no era de sorprenderse que le dejaran hablar de un tema que nadie conociera (ni los organizadores),puesto que la señorita no era cualquier conferencista, de los cuales sus temas son olvidados y no son tomados en cuenta, y cuyos trasfondos son proyectos inútiles de cualquier cosa, no, la señorita era en realidad una eminencia: su trayectoria se componía de distintos posgrados en medicina, proyectos realizados en todo el mundo con las más grandes universidades, investigaciones con los más grandes laboratorios, etc., etc., etc,...
No hubo persona en todo Carrollton, cuya vida no estuviera rodeada por la medicina, (doctores, enfermeras, laboratoristas, directores de hospital, asistentes de doctores, alumnos de medicina, etc.) que no se entara de aquella importante conferencia; por lo cual el auditorio se lleno sorprendentemente rápido, para su capacidad.
-Les dejo con una persona cuya trayectoria no es necesaria nombrar, pues es conocida, y reconocida en sobremanera a nivel mundial; ella es la doctora Andrea, importantísima neumologa de la prestigiada universidad de Harvard, y coordinadora general de los nueve laboratorios más importantes de Estados Unidos, ¡un aplauso por favor!-
14 dic 2009
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